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Los Ahogamientos también se previenen durante el Invierno

De la misma forma que los incendios forestales se apagan durante el invierno mediante el control de la vegetación y la poda en los montes para reducir así el material combustible, la otra gran plaga que nos asola cada verano, los ahogamientos, también podrían evitarse, o al menos reducirse considerablemente, mediante la investigación, formación, divulgación así como una adecuada planificación durante el invierno.

En España hay mucho que hacer para reducir los numerosos ahogamientos que cada año superan las 400 víctimas que, como si se tratara de un rito macabro, inmolamos cada año durante el verano sin tomar medidas drásticas para su reducción.

Tenemos que conseguir un medio acuático más seguro para el baño y sobre todo encontrar soluciones de bajo coste y fiables para los problemas existentes que todos conocemos (baños imprudentes fuera del horario de los socorristas, playas sin socorristas, mejora de la señalización tratando de informar y no solo prohibir, señalización en varios idiomas en consideración a los numerosos turistas que visitan nuestras playas (esto también es Marca España), y estadísticas más precisas sobre las causas de ahogamientos y rescates mediante formularios e informes más adecuados que permitan adoptar medidas más acertadas para una mejor prevención. Al igual que la educación vial, los riesgos en el medio acuático deberían también formar parte del curriculum escolar.

Durante las épocas de vacaciones se realizan campañas de tráfico para evitar accidentes. Sin embargo, no se hace el mismo esfuerzo para evitar los ahogamientos a pesar de que las víctimas son ya similares.

En muchas playas los socorristas retiran la señalización cuando terminan la jornada: ¿que pensaríamos si la Guardia Civil retirara las señales de tráfico antes de irse a casa y las volvieran a colocar al día siguiente? La señalización de peligro en la playa debe ser permanente en paseos y zonas de paso y sobre todo en las proximidades de las corrientes de resaca, ya que la gente se baña también fuera del horario de los socorristas. Según nuestras investigaciones a partir de noticias periodísticas, no siempre precisas, las corrientes de resaca causan por lo menos el 80% de las víctimas en la playa. Estos resultados encajan bastante bien con las estadísticas internacionales.

¿Qué medios podemos implantar para evitar que personas generosas, pero sin experiencia en salvamento, pierdan la vida tratando de salvar a otros?

¿Qué infraestructuras de bajo coste, pero eficaces, se podrían instalar en la playa para evitar las peligrosas cadenas humanas que al tratar de prestar ayuda a veces terminan con numerosas víctimas? Sobre todo cuando la cadena humana se organiza en una corriente de resaca con la ignorancia de todos.

Según las estadísticas, la mayor parte de los ahogamientos tienen lugar en la playa y la causa principal, según noticias periodísticas más o menos precisas, que hemos analizado, son las “corrientes” sobre las cuales hay un desconocimiento casi generalizado.

ahogamiento playa de Salinas.
La playa de Salinas, Castrillón, Asturias, mostrando numerosas corrientes de resaca localizadas en los “pasillos” que fluyen mar adentro e interrumpen el oleaje con espuma blanca. A finales de Julio 2015 un grupo de seis personas se bañaban, después del horario de los socorristas, en la zona donde comienzan las Dunas del Espartal (cerca de los bloques de pisos en la foto). Los socorristas fueron avisados cuando los bañistas comenzaron a sufrir los efectos las corrientes de resaca cercanas y lograron rescatar a los bañistas. Lamentablemente, una de las personas no pudo ser reanimada y falleció más tarde. Foto: Antonio de la Cruz (Agosto 2015).

Llama poderosamente la atención que las corrientes de resaca (o de retorno), que son la principal causa de ahogamientos y de numerosos rescates en la playa, tanto en España como fuera de nuestras fronteras, todavía no aparezcan en las estadísticas españolas.

En Estados Unidos y Australia, a pesar del aceptable grado de formación por parte de la población y de los socorristas, las estadísticas muestran que las corrientes de resaca causan más víctimas mortales que los huracanes, tornados, rayos y ataques de tiburón. ¿Cómo será la situación en España donde ni la población ni los socorristas tienen la formación adecuada? En España todavía no disponemos de estadísticas oficiales ya que al no existir la formación precisa no se dispone de informes detallados. No se puede informar de lo que se desconoce.

Incluso en los ahogamientos aparentemente causados por infartos, el análisis de casos prácticos sugiere que debemos tener en cuenta el posible stress inducido previamente en la víctima al haber quedado atrapada en una corriente de resaca. Los archivos de las imágenes de satélites de alta resolución están disponibles para investigar las condiciones específicas de cualquier playa en la fecha y lugar de los incidentes (reclamaciones de seguros, etc.)

Las corrientes de resaca están asociadas a canales de resaca, desarrollados por erosión, por donde fluyen y por esta razón aunque el mar esté en calma y por lo tanto las corrientes de resaca estén menos activadas, las personas (especialmente niños) que no sepan nadar y vayan andando dentro del agua, paralelamente a la orilla, pueden perder pie y ahogarse al llegar al desnivel de un canal de resaca sobre todo si nadie les ha estado vigilando.

Las causas de ahogamientos son muy complejas y por lo tanto es urgente que todos los agentes implicados colaboren estrechamente y se planteen las estrategias necesarias para mejorar la prevención en España y reducir el número de víctimas de ahogamientos por lo menos a la mitad como ya se está haciendo con éxito en Australia, Estados Unidos e Inglaterra.

La Cátedra de la Mar de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) estudia activamente a nivel nacional e internacional en todos estos temas y ofrece alternativas para reducir sensiblemente el número de víctimas en las playas españolas (talleres, cursos, jornadas de divulgación, exposiciones fotográficas, incluyendo ejemplos y casos prácticos de identificación de corrientes de resaca en las playas de cada comunidad y ayuntamiento).

Lamentablemente, las corrientes de resaca se producen en todas las playas cuando las condiciones ambientales son las adecuadas (dirección y velocidad del viento, oleaje resultante, orientación de la playa, morfología y orientación de las barras de arena, etc.). Por esta razón, debemos conocer los indicadores más fiables que nos permitan identificar las corrientes de resaca para su correcta señalización, así como las opciones de escape más seguras.

Quieres saber más? Pincha AQUÍ

Antonio de la Cruz es Geologo Marino, Centro de Formación Universidad Camilo José Cela de Madrid. Contacto: a.delacruz@greenresults.eu

 

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Javier Server

Javier Server. Socorrista en playas desde 2002, compagino esta profesión como formador en socorrismo acuático y Técnico en Emergencias Sanitarias. Apuesto por un socorrismo en continua renovación y con la motivación, la técnica y el trabajo en equipo como armas fundamentales para que como socorristas nos sintamos siempre seguros en nuestro entorno de trabajo.

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