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4 Verdades y 1 Mentira sobre las medusas

Primera Verdad. Hay medusas todo el año. Aunque no viven en las playas, al menos la gran mayoría, son frecuentemente arrastradas por las corrientes o vientos de mar a tierra. Si no te pica es porqué en Invierno vas menos a la playa.

Segunda Verdad. Los remedios caseros ayudan poco. Agua del mar por favor! Mitos y leyendas rodean el mundo de la picadura de medusa y no mencionaremos ninguno para no abrir un debate que sería interminable. Hablaremos de lo imprescindible, lavaremos la zona con agua marina inicialmente, intentando retirar con pinzas los restos de la medusa que hayan quedado adheridos al miembro afectado, como son los tentáculos, y recomendando que el paciente se lave las manos y no se toque ni rasque para no extender a otras zonas del cuerpo los residuos urticantes que puedan quedar, ya que estos afectan mucho a las mucosas de la cara por ejemplo. Aplicaremos frío en bolsa o cubitos de hielo durante 15 minutos para evitar que el veneno pase al riego sanguíneo. Podremos untar la zona con una crema antihistamínica común. Si hay herida podemos aplicar yodo, siempre que el afectado no sea alérgico a este (los alérgicos al yodo son alérgicos al marisco igualmente por si os ayuda)

¿Pero porqué no puedo lavar la zona afectada con agua dulce? Hacer esto causaría más dolor al paciente ¿Y eso por qué? Porqué el agua dulce estimula y no neutraliza las células urticantes dándoles más vida para seguir afectando la zona.

Tercera Verdad. Sacar las medusas del agua es mucho peor. Muchas personas creen que sacando cuantas más medusas del agua mejor están salvando la feliz jornada en la playa de los de su misma especie, cuando realmente por falta de información no saben que realmente están estropeando más la situación. ¿Por qué? Primero, por muchas que quites, siempre habrán más, viven en enjambres para poder reproducirse mejor y defenderse de sus depredadores. Si las intentas sacar las romperás, si las rompes se esparcirán sus restos por el agua y su líquido urticante se extenderá con mayor facilidad. Si además haces eso en una cala cerrada la jugada está hecha, intento de Héroe Playero. Si ves muchas medusas cambia de playa o tomate algo en el bar, el resto de bañistas te lo agradeceremos 😉

Cuarta Verdad. La segunda picadura de medusa es la más peligrosa. Cuando nos pica una medusa por primera vez, nuestro cuerpo queda sensibilizado al veneno. Si volvemos a recibir una nueva picadura a los días, podemos tener más facilidad para que nuestro cuerpo reaccione de forma anafiláptica. Esto no significa que sí o sí la segunda picadura vaya a ser grave, pero si es importante tenerla en cuenta y acudir al médico ante síntomas sospechosos o cuando ocurre en pacientes más vulnerables, como son los niños, dado que la superficie del cuerpo afectada siempre es mayor o en casos de pacientes propensos a las alergias, ya que el veneno de las medusas es un cardiotóxico y neurotóxico que afecta a la circulación sanguínea, las palpitaciones del corazón y el funcionamiento del sistema respiratorio. La tercera edad carece de defensas naturales por lo que será importante estar atento a cualquier síntoma anómalo.

Y la mentira. No hay medusas peligrosas en las costas españolas. Sin ánimo de alarmar, existe un tipo de medusa más común en aguas del Pacífico, Índico e incluso parte del Atlántico que, por arrastre del viento, es capaz de llegar a nuestras aguas. Esta es la Carabela Portuguesa, acostumbrada a vivir en climas templados o más fríos y que si la has visto cerca de ti quizás en el Cantábrico, Islas Canarias y muy rebuscadamente pero muy cierto en el Mediterráneo, es por qué nuestras costas carecen de tantos depredadores capaces de comérsela. ¿Que quien se come a la Carabela? La tortuga Boba por ejemplo, ya que es demasiado gruesa para que el veneno la penetre. También el Pulpo Manta o el Pez Luna son buenos adversarios para la Carabela. Lo más interesante de esto es que si esta se encuentra con ellos en el mar deshinchará su bolsa en forma de cresta y se sumergirá simulando estar muerta para evitar ser engullida. Por algo dicen que realmente no es una medusa, ahí lo dejamos.

Carabela Portuguesa

Foto: Wikipedia
Foto: Wikipedia

Síntomas de su picadura

Vómitos, fiebre, náuseas e intenso dolor. Sus estructuras proteínicas y péptidos tienen poderes hipnóticos

Actuación ante la picadura

Retirar con pinzas los restos y tentáculos adheridos a la piel, aplicar agua salada y lavar la zona con agua caliente o vinagre, siendo este último caso imprescindible que la piel esté completamente limpia de restos. Acudiremos al médico para la aplicación de corticoides, el vendaje de la zona y la aplicación de antihistamínicos.

Fuentes:

MAGRAMA

medusas.org

 

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Javier Server

Javier Server. Socorrista en playas desde 2002, compagino esta profesión como formador en socorrismo acuático y Técnico en Emergencias Sanitarias. Apuesto por un socorrismo en continua renovación y con la motivación, la técnica y el trabajo en equipo como armas fundamentales para que como socorristas nos sintamos siempre seguros en nuestro entorno de trabajo.

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