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Piscinas. Hacemos más de lo que debemos?

Escrito por la web Sueldo Socorrista:

Foto. Jules Perry

En el siguiente escrito se va a defender la idea de que el Convenio colectivo general del sector de mantenimiento y conservación de instalaciones acuáticas (código de convenio nº 99011925012000) es ilegal al ir en contra de la legislación estatal y autonómica (Madrid). Para ello se confrontará el texto del mencionado convenio con el texto del Decreto 80/1998, por el que se regulan las condiciones higiénico-sanitarias de las piscinas de uso colectivo, que continúa parcialmente en vigor en la Comunidad de Madrid en todo aquello que no se oponga al Real Decreto 742/2013,  de  27  de  septiembre,  por  el  que  se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas.

En primer lugar, se expone la parte del Convenio colectivo (Artículo 19) que consideramos ilegales (subrayado aparecen aquellas partes que pueden ser consideradas ilegales, como luego demostraremos):

“Socorrista: Es la persona que se halla en posesión del título de Socorrista Homologado  por los organismos competentes. Realizara las labores propias de su categoría profesional,  prestando su colaboración, si así resultase necesario, a los servicios médicos. El socorrista  deberá:

  1. No abandonar el puesto de vigilancia bajo ningún pretexto, excepto en caso de atender  a un accidentado o siendo relevado por otro técnico de salvamento, pero siempre  comunicándolo al encargado nombrado por la empresa.
  2. Cumplirá con los horarios establecidos de apertura, cuando lo requieran las  instalaciones y según el criterio del encargado de la instalación.
  3. Paso del limpiafondos y limpieza de pediluvios, cuando lo requieran las instalaciones  y según el criterio del encargado de la instalación.
  4. Limpieza de superficie con material adecuado cuando lo requieran las instalaciones y  según el criterio del encargado de la instalación.
  5. No podrá realizar durante las horas de baño otra labor que no sea la de sus funciones  de técnico en salvamento.
  6. Vigilar, controlar y atender a todo bañista que requiera sus servicios.
  7. No abandonar el puesto de vigilancia en caso de inclemencias meteorológicas sin  permiso expreso de persona con autoridad suficiente.
  8. Tener en conocimiento y acatar las prohibiciones y exigencias que marca la Ley sobre  el reglamento de piscinas.
  9. Llevar en todo momento de su trabajo un distintivo que los acredite como tal.
  10. Realizar la correspondiente toma de muestra de agua del vaso de la piscina, siendo  anotadas en el correspondiente libro de registro sanitario, facilitado por la empresa, dejando el libro de registro sanitario en la instalación.
  11. Mantener ordenado y en perfecto orden el cuarto de botiquín, así como, cuidar el maletín de primeros auxilios y el estuche analizador del control del agua, facilitado por la Empresa”.

¿Y por qué consideramos esto ilegal? Veamos qué dice el Decreto 80/1998 sobre la tarea del socorrista:

“Artículo 20. Socorristas.

1. En todas las piscinas se deberá contar con un servicio de socorristas con el grado de conocimiento suficiente en materia de socorrismo acuático y prestación de primeros auxilios, cuya formación será acreditada por el organismo competente. Dicho personal permanecerá en las instalaciones durante todo el tiempo de funcionamiento de las mismas.

[Por Orden 1319/2006, de 27 de junio, de la Consejería de Sanidad y Consumo, se establecen los criterios que permitan establecer los niveles mínimos de formación del personal que preste sus servicios como Socorrista en piscinas, instalaciones acuáticas y medio natural de la Comunidad de Madrid]”.

En primer lugar se mencionan los conocimientos que debe tener el socorrista (“conocimiento […] de socorrismo acuático y prestación de primeros auxilios” únicamente). ¿Y efectivamente cuáles son los conocimientos que se requieren para tener el título de socorrista según la Orden 1319/2006? Según el Artículo 4 de la citada Orden, la formación del socorrista (en piscinas e instalaciones acuáticas) se divide en dos módulos: Primeros Auxilios y Soporto Vital Básico; y Socorrismo Acuático en Piscinas e Instalaciones Acuáticas. Entonces, ¿dónde está la formación en el paso de limpiafondos (y la consecuente manipulación que hay que hacer de la maquinaria y las llaves de paso de agua en el cuarto de la depuradora)? ¿Dónde está la formación en la toma de muestras del agua? Sencillamente en ningún lado, pues no son tareas de los socorristas por mucho que así lo cacaree el Convenio Colectivo. De hecho, eso es tarea del personal de mantenimiento, que tienen un curso específico y deben contar con unos conocimientos concretos, como reza el Decreto 80/1998:

“Artículo 24. Vigilancia y control.

1. En toda piscina de uso colectivo habrá una persona técnicamente capacitada, responsable del correcto funcionamiento de las instalaciones y sus servicios a efectos de lo cual realizará los controles y comprobaciones necesarias.

2. Por cada vaso de la piscina se dispondrá de forma obligatoria de un Libro de Registro Oficial, en el que se anotarán diariamente al menos dos veces, en el momento de apertura al público y en el momento de máxima concurrencia, los datos siguientes:

– Fecha y hora.
– PH.
– Concentración de desinfectante utilizado (si se trata con cloro se determinará cloro libre y combinado).
– Número de bañistas.
– Lectura del contador de agua depurada (metros cúbicos).
– Lectura del contador de agua renovada (metros cúbicos).
– […]”.

Es decir, el Convenio dice que los socorristas deben tomar muestras de agua y estar al tanto del Libro de Registros Oficiales, así como cuidar del estuche analizador del agua, lo cual claramente se opone a lo que establece el Decreto 80/1998 como se ha demostrado, pues el socorrista no está técnicamente capacitado para ser el responsable del correcto funcionamiento de la instalación ni para realizar las mediciones del agua.

¿Y sobre la limpieza? Pues tampoco es tarea del socorrista, pues el Decreto 80/1998 deja claro que “el socorrista […]  permanecerá en las instalaciones durante todo el tiempo de funcionamiento de las mismas” y el Convenio establece que “el socorrista […] no podrá realizar durante las horas de baño otra labor que no sea la de sus funciones  de técnico en salvamento”. Es decir, el socorrista no puede abandonar su puesto de trabajo ni dejar de dedicarse en exclusiva a su tarea de técnico en salvamento, pues de lo contrario estaría desatendiendo sus labores propias de técnico en salvamento (algo que puede conllevar para el socorrista incluso penas de prisión en caso de producirse un accidente y no estar presente en su puesto de trabajo).

Por último, destacamos el Artículo 13 del Convenio colectivo que comentamos: “Los deberes del empresario serán los derivados de la reglamentación sanitaria de las piscinas”. Paradójico es que por un lado se mencione que el empresario tiene como deber cumplir la reglamentación sanitaria, para luego obligar al socorrista a realizar tareas que, de llevarse a cabo, incumplirían la reglamentación sanitaria de las piscinas.

Artículo redactado por Sueldo Socorrista

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Javier Server

Javier Server. Socorrista en playas desde 2002, compagino esta profesión como formador en socorrismo acuático y Técnico en Emergencias Sanitarias. Apuesto por un socorrismo en continua renovación y con la motivación, la técnica y el trabajo en equipo como armas fundamentales para que como socorristas nos sintamos siempre seguros en nuestro entorno de trabajo.

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